Hoy, más que nunca, la política es una lucha de poderes antes que de ideas, y en el afán de alcanzar cuotas de poder mayores, observamos cómo los ideales que identifican a un partido terminan siendo caretas, mascaras, cascaras, falsedades marqueteras evidentes.
¿A qué modelos social y económico aspira un DC, un UDI, un RN, un PPD?, ¿Lo sabrán los mismos militantes de estos partidos o lo olvidaron en la lucha por un sillón?
Los gobiernos de la Concertación llegaron al poder mostrándose como alternativa a la dictadura, para luego continuar y profundizar el neo liberalismo iniciado por Pinochet y sus Chicago boys.
La "Alianza" ostenta, defiende y representa el poder económico, sin embargo entiende que para alcanzar también la cima del poder político debe mostrarse escandalizada por la concentración de la riqueza que vive nuestro país, aun cuando esta brecha deviene justamente del modelo económico que impulsaron.
En esta campaña por la banda tricolor, la imagen es todo y la intención nada. La Concertación necesita de la pobreza, del descontento, de la ignorancia, de la falta de oportunidades, para seguir diciendonos que se ha echo bien la pega pero que falta, para seguir prometiéndonos luchar contra todo eso. Y necesita por otro lado, seguir practicando las leyes de la "Economía Moderna" para gozar del aplauso, la aprobación y el apoyo de los dueños del fundo.
La "Alianza" necesita también de estos factores por lo mismo que la Concertación y además porque la exclusión le permite mantener controlado el valor de la mano de obra. Por lo tanto ya no existe alternativa, en segunda vuelta ambos candidatos son de derecha, ambos candidatos valoran el capital por sobre el trabajo.
En Chile la izquierda no existe, es sólo una imagen publicitaria llena de colores, práctica añeja, color sepia y con olor a naftalina, utopía en la realidad, este es el mayor triunfo de la derecha.